sábado, 22 de noviembre de 2014

Parapescuezos (3)

22/11/1969:
 El 22 de noviembre y alegando motivos de salud, dimitió el obispo de Osma Saturnino Rubio Montiel, que lo era desde 1945. Pocos días después se conoció el nombre de su sucesor, el vallisoletano Teodoro Cardenal Fernández que entró en El Burgo de Osma como obispo el 25 de enero del año siguiente, suceso al que asistió el abajo firmante
.
Pero hoy a quien queremos dedicar nuestro espacio es al obispo Rubio Montiel cuya faceta pastoral ha sido muy alabada según quienes le conocieron, pero que en el aspecto de la conservación del patrimonio histórico artístico que nos atañe pasó como un elefante por una cacharrería. Y es que el buen obispo fue el responsable de la venta de templos como la ermita de San Miguel de Parapescuez en La Aldehuela de Calatañazor considerada como una obra excepcional del románico soriano del primer cuarto del siglo XII y que, arruinada, salió a subasta. También fue el responsable de permitir el hundimiento de la vieja iglesia de San Clemente para promover unas oscuras intervenciones urbanísticas, derribó la vieja iglesia de El Salvador, permitió la venta, quema o destrucción de muchas imágenes, retablos y enseres religiosos por el mero hecho de ser viejos.
En su favor hay que reconocer que, en general, aquella sociedad soriana consideraba todo lo antiguo como algo viejo y sin valor por lo que si alguien se lo encontraba y ofrecía un precio, era vendido sin dudar. En esos años desaparecieron muchos templos. En la capital, sin ir más lejos, también desaparecieron la mayor parte en las calles Real, Caballeros, así como un buen número de palacios y palacetes desperdigados por toda la ciudad que han convertido a Soria en lo que es ahora y que en palabras de Chueca Goitia se resume diciendo que Soria tiene el dudoso honor de ser la ciudad donde ha habido mayor grado de destrucción urbana de todas las ciudades españolas.
Fuente Diario de la historia soriana. Amigos del museo numantino.

2 comentarios:

blas gonzalo. dijo...

Muy buen articulo;lo cierto que desconocia la Historia de la ermita ,y la verdad que casi mejor :hubiera preferido pensar que se habia caido por desidia..me queda una duda,que a estas alturas no tiene la menor importancia pero en fin:¿quien realmente vendio la ermita ,los vecinos o el Obispado?¿las perras fueron para los vecinos y el Obispo solo autorizo?.Muchas gracias por la informacion.

La Tana dijo...

Aunque en el artículo anterior se dice que fueron los vecinos quienes la vendieron, nos inclinamos a pensar que fue el obispado, ya que hasta que no se demuestre lo contrario seguía siendo el propietario de la iglesia aunque estuviera ya ruinosa.

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